¿PUEDE ENFERMAR LA PERSONALIDAD?
Los psicólogos (y muchos psiquiatras) preferimos usar el término "trastorno" en el ámbito de la salud mental para referirnos a aquellas situaciones en que una persona tiene o genera un nivel de sufrimiento excesivo a raíz de su forma de funcionar y relacionarse. Normalmente estas personas tardan mucho tiempo en darse cuenta de que la raíz de sus problemas puede estar en gran medida en su propia forma habitual de percibir y afrontar la realidad; a todos nos cuesta mucho vernos a nosotros mismos con cierta objetividad.
¿QUÉ ES LA PERSONALIDAD?
Podría decirse que es el conjunto de hábitos (de atención, percepción, emoción y conducta) con los que organizamos el día a día. Es decir, necesitamos simplificar y organizar nuestro funcionamiento en forma de rutinas o hábitos. Se distingue a veces entre Temperamento (como respuestas asociativas automáticas a estímulos emocionales; es más heredable y estable, y se basa en la emoción) y Carácter (conceptos relativos al yo que influyen en nuestras intenciones y actitudes voluntarias; influido sobre todo por las experiencias tempranas y el medio sociocultural). Muchas veces las personas nos identificamos demasiado con estos automatismos o hábitos mentales y precisamente por eso nos bloqueamos y nos resistimos a evolucionar.
¿EXISTEN TERAPIAS PARA LA PERSONALIDAD?
Sí, por supuesto. Y no necesariamente son útiles sólo para personas en estados límites; en general el crecimiento personal es una cuestión de aumentar el grado de conciencia sobre uno mismo, reducir los automatismos caracteriales para ganar libertad de ser, y trabajar la autoestima. Esto puede hacerse de múltiples maneras, pero a veces uno puede necesitar una orientación más profesional, y eso es lo que hacemos los psicólogos clínicos. Aunque hay varias formas psicoterapéuticas de trabajar con la personalidad, yo personalmente creo en un enfoque que, aunque atienda al origen y al pasado de la persona, se focalice en su presente y en generar comprensión de quién es y qué necesita, recursos de afrontamiento, y una base de autoestima sólida.